Estudios científicos
Restauración y puesta en valor del hábitat de turbera en la Reserva de la Biosfera de La Siberia
Las turberas de La Siberia constituyen ecosistemas relictos, singulares y muy escasos en el contexto mediterráneo.
Categoría
Estudios científicos
Estado
En curso
Enclaves
Umbría del Madroñal · Sotogordo · Trampal de las Navas
Por qué importan
Refugios de biodiversidad en el paisaje mediterráneo
Estos pequeños humedales desempeñan funciones ecológicas de gran importancia: contribuyen a regular el ciclo del agua, almacenan carbono, protegen el suelo y albergan comunidades vegetales altamente especializadas. Además, en un territorio sometido a sequía estival, irregularidad de las precipitaciones y aumento de las temperaturas, actúan como auténticos refugios climáticos e «islas» de biodiversidad atlántica dentro del paisaje mediterráneo.
El proyecto «Restauración y puesta en valor del hábitat de turbera en la Reserva de la Biosfera de La Siberia» tiene como principal objetivo recuperar la funcionalidad ecológica de estos ecosistemas y favorecer su conservación a largo plazo, al mismo tiempo que se facilita su conocimiento y disfrute mediante actuaciones compatibles con su elevada fragilidad ambiental.
La iniciativa parte de los trabajos realizados previamente en el proyecto «Estudio y caracterización de los humedales de la Reserva de la Biosfera de La Siberia», que permitió avanzar en el conocimiento de su distribución y estado de conservación. Posteriores estudios desarrollados por la Universidad de Extremadura detectaron una regresión de las superficies encharcadas, pérdida de funcionalidad ecológica y simplificación de las comunidades vegetales, además de poner de manifiesto la vulnerabilidad de especies de especial interés como Drosera rotundifolia.
El proyecto
¿En qué consiste el proyecto?
Las actuaciones se desarrollan en tres enclaves de especial interés: Umbría del Madroñal, Sotogordo y Trampal de las Navas, mediante intervenciones de bajo impacto adaptadas a las características y necesidades de cada espacio.
El proyecto combina restauración ecológica, conservación y uso público, trabajando en tres grandes líneas:
Recuperar el agua
Mejorando su retención y favoreciendo la recuperación del nivel freático, un elemento fundamental para el mantenimiento de las turberas.
Regenerar el hábitat
Reduciendo el pisoteo, la compactación y la herbivoría de ungulados silvestres, favoreciendo la recuperación de Sphagnum y de otras especies propias de ambientes húmedos, protegiendo especies sensibles como Drosera rotundifolia y controlando la expansión de vegetación generalista.
Acercar las turberas a la sociedad
Mediante senderos, pasarelas, miradores, elementos interpretativos y recursos de educación ambiental que permitan conocer estos ecosistemas sin comprometer su conservación.
Fase 1
Restauración ecológica y protección
En una primera fase se han implantado cerramientos de protección, sistemas destinados a mejorar la retención del agua y actuaciones selectivas sobre la vegetación, utilizando soluciones ligeras y respetuosas con el entorno. Estas medidas buscan reducir las presiones externas sobre las zonas más sensibles y favorecer progresivamente la recuperación de las condiciones propias del hábitat.
Fase 2 · Sotogordo
Interpretación y uso público
La segunda fase se centra especialmente en la turbera de Sotogordo, donde se han instalado infraestructuras ligeras para ordenar el acceso y facilitar la observación del humedal. Los recorridos y miradores permiten acercarse a este espacio de forma segura, evitando el tránsito desordenado por sus áreas más frágiles.
Como complemento, se ha creado una ruta botánica interpretativa con carteles identificativos, códigos QR y materiales educativos para descubrir las principales especies vegetales de la turbera y su entorno. El proyecto incorpora también un aula abierta, concebida para desarrollar visitas escolares, talleres y actividades de educación ambiental sin necesidad de acceder directamente al núcleo más sensible del humedal.
Seguimiento
Un proyecto a largo plazo
La restauración de una turbera es un proceso lento. Por ello, estas primeras actuaciones constituyen el punto de partida de una recuperación progresiva, cuyos resultados deberán evaluarse a medio y largo plazo mediante el seguimiento de la dinámica hídrica, la evolución de la vegetación característica y la recuperación de sus funciones ecológicas como espacios de biodiversidad, almacenamiento de carbono y regulación del agua.
Póster
Póster del proyecto
Documento de solo consulta. No disponible para descarga.
Ruta botánica
Senda botánica de la turbera de Sotogordo
Descubre las especies de la senda y consulta sus fichas botánicas.
Sigue explorando
Otros proyectos de la Reserva
Dudas habituales
Preguntas frecuentes
¿Qué es una turbera y por qué es importante en La Siberia?
Las turberas de La Siberia son pequeños humedales relictos y muy escasos en el Mediterráneo. Regulan el ciclo del agua, almacenan carbono, protegen el suelo y actúan como refugios climáticos e «islas» de biodiversidad atlántica, con especies sensibles como Drosera rotundifolia.
¿Dónde se está restaurando el hábitat de turbera?
En tres enclaves de la Reserva: Umbría del Madroñal, Sotogordo y Trampal de las Navas. En Sotogordo se han instalado senderos, miradores, una ruta botánica con códigos QR y un aula abierta para visitas escolares, talleres y actividades de educación ambiental.